Un programa sin nombre
Un dato curioso es que el producto se comenzó a desarrollar y no fue sino hasta cuando ya estaba avanzado el proyecto que se encontró un nombre. ¿Cómo? El equipo estaba consciente de que había que asociar un ícono al programa. Por ello, a primera tarea fue revisar librerías de íconos conseguidas en la Internet. Se revisaron más de 5,000 íconos hasta encontrar cinco que podrían tener un impacto en el marketing.
Un nombre supremo
Entre los finalistas había uno que era supremo: un diamante. Los diamantes son la sustancia más dura conocida por el hombre, pueden llegar a tener belleza excepcional y dependiendo del tamaño y el talle pueden llegar a costar millones de dólares. Un diamante representaba "la crème de la crème"
Se escogió el nombre "Contabilidad Diamante" y así se bautizó al software, aunque el mismo tenía realmente seis módulos cuando se lanzó comercialmente en 1,996: contabilidad, bancos, pagos, inventarios, facturación y cobros.
Uno de nuestros clientes propuso que el sistema no debería de llamarse "Contabilidad Diamante" y que deberíamos orientarlo para ser un "Sistema de Información Gerencial" agregando todo lo que fuera necesario. Siendo él una mente maestra de la administración y las finanzas nos ayudó, no solo con el nombre sino a pulir el programa, haciendo coaching para transmitirnos parte de sus valiosos conocimientos. Hoy ISA reconoce este mérito al licenciado Otto Leonel Díaz.
"Diamante es un sistema futurista ya que cuenta con una plataforma que puede adaptarse a los cambios que la globalización y la competencia exigen."Lic. Martha Solis – Grte. Financiera Stoller